jueves, 25 de mayo de 2017

DA IGUAL LO QUE QUIERAS

) lunares en tu piel mi amor:

Y al final siempre se echa en falta algo.

Ya sean sensaciones, personas, lugares, rutinas...
pero la peor parte te la llevas cuando te das cuenta de que
no volverán jamás, que las echarás siempre en falta.

Y tampoco quiero que me vengáis con la parafernalia de que
jamás es mucho más que siempre, porque es justo lo contrario.

No es lo mismo pensar que jamás volverán a que siempre
tendrás ese regusto,
esa incertidumbre.

Un siempre es mucho más complicado que un jamás.
es una sentencia, y en algunos casos llega a ser condena.

En cambio el jamás te libera, menos preocupaciones,
menos pensamientos.

Pero da igual lo que quieras,
siempre se echa en falta algo que
jamás volverá.

martes, 23 de mayo de 2017

EL SILENCIO

Mischa™:

Tan ciegos y olvidados,
Tan desolados y desesperados.
Tan solos que perdemos y
dejamos de luchar.

Pero el silencio no siempre
es lo mejor,
a veces
toca respirar,
sentir,
e intentar ver algo
entre la niebla que
provocan las lágrimas.

Y si no lo consigues
siempre puedes escuchar,
respirar,
y sentir la paciencia
que siempre buscaste.

La paz del silencio,
la calma del mar.

viernes, 19 de mayo de 2017

Y DUDO

marabc:  “Deseo Sólo tu corazón caliente,y nada más… Un reposo claroy allí nuestros besos,lunares sonorosdel eco,se abrirían muy lejos. Y tu corazón caliente,nada más.” Federico García Lorca:

La luz destella y me alumbra,
me produce una ligera sensación de incertidumbre,
y escalofríos terroríficos.

Me hace sentir a gusto,
en calma,
como si ella fuera el propio viento
que siempre me llevó en brazos, a pesar de que esa sea otra historia.

Y luego la lluvia lo interrumpe todo
llevándose viejos sentimientos, y nuevas sensaciones y miedos.

Pero a pesar de que la lluvia todo lo cura,
se lleva esa luz,
y solo me queda la incertidumbre.

Ni rastro de la calma.

Y yo solo puedo pensar en que necesito que amaine,
que escampe y las nubes dejen paso a esa luz,
ese atardecer y amanecer, ese mediodía intenso, y calmadas tardes.

Pero la fiereza de la lluvia me deja sola,
con la humedad en el aire y de frescura, como si lo hiciera por primera vez,
me abandona a mi suerte con una sensación de libertad
solo comparable con la seguridad que me da
la luz.

Y dudo, porque en ese momento,
no echo nada en falta.